En el último año, desde septiembre de 2024 hasta agosto de 2025, el consumo de electricidad en Minnesota ha mostrado una clara tendencia hacia las fuentes de energía baja en carbono. Más de la mitad de toda la electricidad generada proviene de fuentes bajas en carbono, con la energía eólica contribuyendo significativamente con un 21% y la nuclear muy cerca con un 17%. La energía solar también desempeña un papel, aportando alrededor de un 5%. En contraste, los combustibles fósiles aún representan una porción considerable del consumo de electricidad, específicamente gas y carbón, que juntos suman aproximadamente un 37%. Las importaciones netas también cubren una parte notable del consumo, representando casi un 17%, lo cual muestra una dependencia persistente en fuentes externas.
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¿Está creciendo la electricidad en Minnesota?
El consumo de electricidad per cápita en Minnesota ha disminuido desde su máximo histórico en 2006. Actualmente, cada persona consume alrededor de 12,452 kWh, lo que supone una reducción de 1,936 kWh en comparación con el récord anterior. Esto sugiere que no ha habido un crecimiento considerable en el uso de electricidad, una tendencia preocupante dado el creciente papel que desempeñará la electrificación en el futuro. Asimismo, la generación de electricidad baja en carbono también ha decrecido con respecto a máximos anteriores, cayendo a 5,653 kWh por persona en comparación con los 5,954 kWh de 2022. Este descenso en la producción de energía limpia podría dificultar los esfuerzos para reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Minnesota debería considerar expandir su capacidad nuclear y eólica. Estos tipos de energía ya están generando cantidades considerables de electricidad en el estado y tienen el potencial de contribuir aún más. Mirando a regiones exitosas, Minnesota podría aprender de Francia y Eslovaquia, donde más del 65% de la electricidad proviene de la energía nuclear. Iowa y Dakota del Sur también sirven de referente, con más del 55% de su electricidad generada a través de la energía eólica, lo cual muestra un fuerte compromiso con esta tecnología. La expansión de la energía solar también es vital; regiones como Nevada y Chile pueden servir como ejemplos en términos de aprovechar al máximo la energía solar para aumentar la producción limpia.
Historia
En cuanto a la historia de la electricidad baja en carbono en Minnesota, la década de 2000 estuvo marcada por un crecimiento constante de la energía eólica, con incrementos significativos en 2005, 2007 y 2008. En 2011, la energía eólica tuvo otro gran aumento, mientras que la generación de energía nuclear mostró ciertas fluctuaciones a lo largo de los años. A pesar de algunos descensos en 2009, 2011 y 2013, la capacidad nuclear se recuperó con aumentos de producción en 2010, 2014 y 2016. Sin embargo, el año 2023 vio una notable disminución en la generación nuclear, lo cual es preocupante dado el contexto actual de necesidad de crecimiento en energías limpias. La narrativa general sugiere una necesidad urgente de estabilidad y expansión en la capacidad de generación de energía baja en carbono, especialmente a medida que avanzamos hacia un futuro cada vez más electrificado.








