Bután ha alcanzado un logro impresionante al obtener más del 93% de su electricidad de fuentes bajas en carbono, específicamente de energía hidroeléctrica. Este alto porcentaje de electricidad limpia coloca a Bután como un modelo para otros países en la transición hacia un futuro más sostenible y menos dependiente de energías fósiles. Sin embargo, el siguiente desafío para el país es electrificar otros sectores como el transporte, la calefacción y la industria, lo que requerirá un aumento significativo en la producción de electricidad. Esta expansión es clave para mantener el crecimiento sostenible y reducir aún más las emisiones de carbono a nivel nacional.
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¿Está creciendo la electricidad en Bután?
En 2023, el consumo total de electricidad en Bután alcanzó 15,248 kWh por persona, un ligero aumento en comparación con el récord anterior de 15,024 kWh por persona registrado en 2021. Aunque este incremento refleja un crecimiento positivo en el uso de la electricidad, la generación de electricidad baja en carbono ha disminuido en comparación con el récord de 2020, cuando se generaron 14,767 kWh por persona frente a los 14,193 kWh por persona registrados este año. Esta disminución en la producción de electricidad baja en carbono es preocupante y debe ser abordada para garantizar que el crecimiento del consumo sea sostenible y esté alineado con la reducción de emisiones de carbono.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Bután debería considerar la expansión de la energía solar y nuclear, que son fuentes confiables y limpias. Dado su compromiso ya demostrado con la energía baja en carbono, la inversión en tecnología solar podría complementar la capacidad hidroeléctrica existente, especialmente durante los períodos secos. Asimismo, la incorporación de energía nuclear ofrecería un suministro constante de electricidad que no depende de las condiciones climáticas. Estas estrategias no solo ayudarán a satisfacer la creciente demanda de electricidad, sino también a asegurar que el crecimiento sea sostenible y libre de impactos negativos sobre el clima y la salud pública asociados a las fuentes de energías fósiles.
Historia
En cuanto a la historia de la electricidad baja en carbono en Bután, hemos visto un crecimiento constante desde el final de los años 90 con incrementos anuales en la generación hidroeléctrica. En 1996 y durante la primera década del 2000, hubo varios años de crecimiento moderado, destacándose un importante aumento de 2 TWh en 2007. Después de algunos altibajos, en 2020 se logró un aumento significativo de 2.7 TWh, lo cual fue un año récord para la energía hidroeléctrica en el país. Sin embargo, a pesar del crecimiento en algunos años, es esencial seguir mejorando y diversificando la mezcla de generación de electricidad baja en carbono para enfrentar los desafíos del futuro y reducir la dependencia de importaciones energéticas.








