Electricidad en San Vicente y las Granadinas en 2023
En 2023, el consumo de electricidad de San Vicente y las Granadinas dependía principalmente de los combustibles fósiles, que aportaban alrededor del 87 % del total. La electricidad baja en carbono representaba apenas el 13 %, y procedía íntegramente de la energía hidroeléctrica. Por tanto, casi siete octavas partes de la electricidad tenían origen fósil, mientras que aproximadamente una octava parte era limpia. Aumentar esta última proporción permitiría reducir las emisiones que contribuyen al cambio climático y la contaminación atmosférica asociada a los combustibles fósiles.
¿Está creciendo la electricidad en San Vicente y las Granadinas?
Los datos de 2023 no muestran una expansión respecto a los máximos históricos, aunque por sí solos no permiten determinar la evolución del último año. El consumo total fue de unos 1480 kWh por persona, frente al récord de 1505 kWh de 2016: una diferencia de 24 kWh, aproximadamente un 2 % menos. La generación de electricidad baja en carbono alcanzó 197 kWh por persona, frente a los 276 kWh del récord de 2012, una reducción de 79 kWh, cercana al 29 %. Este retroceso respecto a los máximos resulta preocupante, especialmente en la electricidad limpia: hace falta recuperar el crecimiento para atender la futura demanda derivada de la electrificación y del desarrollo de la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar la generación baja en carbono, San Vicente y las Granadinas debería priorizar la expansión solar, tanto en tejados como mediante instalaciones conectadas a la red, acompañada de almacenamiento y mejoras de la infraestructura eléctrica. Entre los ejemplos insulares relevantes, Samoa y Vanuatu generan alrededor del 13 % de su electricidad con solar, y Cabo Verde alcanza aproximadamente el 14 % tanto con solar como con energía eólica. El estado estadounidense de Hawái obtiene casi una cuarta parte de su electricidad de la solar, una referencia útil para estudiar su integración en sistemas insulares. También convendría evaluar el potencial eólico local y considerar opciones nucleares adecuadas a la escala del sistema, incluida la cooperación regional y el seguimiento de tecnologías de pequeña potencia. Francia y Eslovaquia, donde la nuclear aporta alrededor de dos tercios de la electricidad, muestran cómo esta tecnología puede sostener una elevada participación de generación limpia, aunque sus modelos deben adaptarse al contexto local.
Historia
La historia disponible entre 2001 y 2020 muestra cambios anuales de generación hidroeléctrica registrados como 0 TWh en todos los años. Tanto durante la década de 2000 como durante la de 2010, por tanto, no aparecen aumentos ni descensos a la precisión presentada. Esto no significa que la producción hidroeléctrica fuera nula, ni descarta variaciones pequeñas ocultas por el redondeo. Sí indica que la serie no registra una expansión apreciable de esta fuente, lo que refuerza la necesidad de impulsar nuevas inversiones en electricidad baja en carbono, especialmente solar, para superar el estancamiento y ampliar el suministro limpio.















