Electricidad en San Vicente y las Granadinas en 2023
En San Vicente y las Granadinas, la mayoría de la electricidad en 2023 proviene de combustibles fósiles, con más del 85% de la generación total. La energía baja en carbono representa un poco más del 13% del suministro eléctrico, y esta proporción está completamente cubierta por energía hidroeléctrica. Este predominio de los combustibles fósiles significa que la mayor parte de la electricidad no es limpia, contribuyendo a problemas como el cambio climático y la contaminación del aire. Hay una oportunidad significativa para aumentar la generación baja en carbono y diversificar las fuentes de energía, incluyendo la posibilidad de explorar otras tecnologías limpias como la solar y la nuclear.
¿Está creciendo la electricidad en San Vicente y las Granadinas?
El consumo de electricidad en San Vicente y las Granadinas ha disminuido ligeramente desde su récord anterior en 2016, pasando de 1505 kWh por persona a los actuales 1481 kWh por persona, lo que significa una disminución de 24 kWh por persona. En particular, la generación baja en carbono también ha disminuido desde su máximo histórico en 2012, pasando de 276 kWh a solo 197 kWh por persona, una caída de 79 kWh. Este descenso en la generación y consumo de electricidad es preocupante, especialmente cuando la demanda de electricidad va en aumento en todo el mundo y se necesita más generación limpia para un futuro sostenible.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, San Vicente y las Granadinas puede aprender de otras regiones que han tenido éxito en este ámbito. Por ejemplo, países como Francia y Eslovaquia generan más de la mitad de su electricidad a partir de energía nuclear, mientras que estados como Iowa y Dakota del Sur alcanzan cifras similares utilizando energía eólica. Además, el estado de Nevada ha logrado generar un 35% de su electricidad a partir de energía solar. Invertir en estas tecnologías, especialmente en energía solar y nuclear, puede ayudar a San Vicente y las Granadinas a reducir su dependencia de los combustibles fósiles y aumentar su producción de electricidad limpia y sostenible.
Historia
Históricamente, la penetración de energía baja en carbono en San Vicente y las Granadinas ha sido consistente, dependiendo completamente de la energía hidroeléctrica sin cambios significativos año tras año desde 2001 hasta 2020. La falta de diversificación en las fuentes de energía baja en carbono y la stagnación en la generación hidroeléctrica han impedido el crecimiento de la producción de electricidad limpia en la región. Para resolver esto, se necesita urgentemente una estrategia que incluya la expansión de tecnologías de energía baja en carbono como la solar y, potencialmente, la nuclear, para cumplir con las futuras demandas de electrificación y la creciente utilización de inteligencia artificial.













