En 2025, el consumo de electricidad en Portugal muestra una predominancia significativa de las fuentes de energía baja en carbono, que representan un poco más del 70% del total. Dentro de esta categoría, la energía hidroeléctrica contribuye con casi un 30%, mientras que la eólica y las importaciones netas aportan aproximadamente un 21% y un 15%, respectivamente. Por otro lado, las fuentes de combustibles fósiles, que incluyen gas y petróleo, componen solo el 15% del consumo total. La energía solar, una fuente limpia y sostenible, representa casi un 14%, lo cual indica un importante compromiso hacia la expansión de tecnologías de energía limpia.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen ENTSOE, Eurostat, IEA y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Portugal?
En cuanto al crecimiento del consumo de electricidad en Portugal, vemos que ha habido un aumento desde el pico anterior establecido en 2016. Ahora, el consumo es de 6,056 kWh por persona, lo que representa un incremento de 225 kWh por persona. Esta tendencia de crecimiento también se refleja en la generación de electricidad baja en carbono, que alcanzó 4,265 kWh por persona, marcando un aumento de 89 kWh por persona desde el récord anterior registrado en 2024. Estos números reflejan un progreso positivo, aunque persistente, hacia un uso más extenso de la electricidad bajando su huella de carbono y apoyando un futuro energético más limpio.
Sugerencias
Para incrementar aún más la generación baja en carbono, Portugal podría expandir sus capacidades solares y eólicas, que ya están bien establecidas en el país. Inspirándose en ejemplos como Dinamarca e Iowa, donde más del 50% de la electricidad proviene de fuentes eólicas, Portugal podría invertir en esta tecnología probadamente eficiente. Además, adoptar estrategias exitosas de países con alta capacidad nuclear, como Francia o Eslovaquia, donde la energía nuclear representa la mayor parte de su generación de energía, podría contribuir significativamente a un suministro eléctrico más estable y con menos emisiones. Este enfoque no solo ayudaría a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también aseguraría la fiabilidad energética a largo plazo.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Portugal ha estado marcada principalmente por fluctuaciones en la producción de energía hidroeléctrica. Desde finales de los años 70 hasta principios del siglo XXI, hubo ciclos frecuentes de aumentos y descensos en la generación hidroeléctrica. Por ejemplo, 1977 vio un significativo aumento de 5.2 TWh, mientras que en 1989 se experimentó una disminución considerable de 6.4 TWh. Estos ciclos continuaron en las décadas siguientes, con obras notables como en 2003 y 2013 cuando surgieron sustanciales crecimientos, solo para ser seguidos por disminuciones en otros años. Este patrón destaca la necesidad de complementar la energía hidroeléctrica con fuentes más estables y predecibles, como la solar y la nuclear, que pueden proporcionar una base sólida para el futuro energético de Portugal.








