Electricidad en Israel en 2023
En 2023, el consumo de electricidad en Israel se basa en gran medida en combustibles fósiles, que representan más de las tres cuartas partes de la generación total, con el gas como el principal contribuyente en un 71%. El carbón también aporta un 18%, lo que subraya la dependencia del país de fuentes no sostenibles. En cuanto a la electricidad baja en carbono, contribuye con un poco más del 10% del total. La energía solar es la principal fuente de energía limpia en Israel, generando casi el 9% de la electricidad total, mientras que otras tecnologías bajas en carbono, como la eólica y los biocombustibles, juegan un papel marginal. Este desequilibrio resalta la necesidad urgente de expandir las fuentes de energía limpias para reducir la contaminación y mitigar el cambio climático.
¿Está creciendo la electricidad en Israel?
Respecto al crecimiento del consumo de electricidad en Israel, la situación actual es preocupante. En 2023, el consumo eléctrico por persona se sitúa en 8039 kWh, cifras que evidencian una disminución con respecto al récord de 8285 kWh por persona alcanzado en 2019. Sin embargo, en el ámbito de la generación baja en carbono, hay un avance alentador: en 2023, la producción alcanzó los 845 kWh por persona, incrementando 208 kWh desde el récord anterior en 2022. Este incremento en la generación limpia es un paso en la dirección correcta, pero el declive global del consumo eléctrico podría indicar problemas subyacentes en el suministro o distribución que deben ser abordados.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Israel puede aprender de regiones donde estas fuentes son predominantes. Países como Francia y Eslovaquia han logrado más del 65% de su electricidad a partir de energía nuclear, lo que indica un fuerte compromiso con fuentes limpias y sostenibles. En cuanto a la energía solar, Israel puede inspirarse en estados como California y Nuevo México, que generan alrededor del 30% de su electricidad a partir de esta fuente. La implementación de políticas que favorezcan la expansión de la energía nuclear y solar, junto con la mejora en la infraestructura para integrar estas fuentes en la red nacional, puede ayudar a Israel a transformar su sector eléctrico hacia un futuro bajo en carbono.
Historia
En términos históricos, el desarrollo de la electricidad baja en carbono en Israel ha sido variable. Desde 2010, la energía solar ha experimentado un crecimiento constante, comenzando con incrementos modestos de 0.1 TWh anuales y alcanzando un aumento notable de 1.6 TWh en 2023. La energía eólica tuvo un desempeño más irregular, debutando en 2017 con un aumento de 0.2 TWh y experimentando fluctuaciones en los años siguientes. La contribución de los biocombustibles sigue siendo marginal, mientras que el papel de la nuclear no ha sido impulsado. Este historial subraya la necesidad de una estrategia a largo plazo que realce la inversión en energía solar y nuclear para asegurar un futuro energético limpio y sostenible en Israel.





