Electricidad en Irán en 2024
En 2024, Irán presenta un perfil de consumo eléctrico predominantemente dependiente de combustibles fósiles, con más del 90% de su electricidad generada a partir de estas fuentes. El gas natural es el principal actor dentro de los combustibles fósiles, representando aproximadamente el 85%, mientras que el petróleo contribuye con cerca de un 7%. En contraste, las fuentes de energía baja en carbono apenas representan alrededor del 8% del total, con la energía hidroeléctrica como principal contribuyente en este grupo con un poco más del 5%. La energía nuclear sigue siendo una porción marginal, con cerca del 2% de la generación total de electricidad. Este escenario muestra un notable dominio de las fuentes fósiles sobre las limpias, reflejando la necesidad de una transición hacia energías más sostenibles.
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¿Está creciendo la electricidad en Irán?
En términos de crecimiento del consumo eléctrico en Irán, los últimos datos de 2024 muestran un leve incremento con respecto al récord previo, alcanzando los 4245 kWh/persona frente a los 4226 kWh/persona en 2023. Sin embargo, este crecimiento es modesto y podría no ser suficiente para atender a la creciente demanda derivada de la electrificación de diversos sectores y el avance de tecnologías como la inteligencia artificial. Más preocupante aún es la disminución en la generación de electricidad baja en carbono, que ha caído desde su punto máximo en 2019 de 477 kWh/persona a 335 kWh/persona en 2024. Esta caída de 142 kWh/persona debe ser reversible para asegurar un desarrollo energético más ecológico y sostenible.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Irán puede aprender de ejemplos exitosos en otras regiones. Por ejemplo, Francia y Eslovaquia generan más de la mitad de su electricidad a partir de energía nuclear, lo que sugiere que Irán podría beneficiarse significativamente al expandir su capacidad nuclear. En el ámbito solar, la estrategia de California que genera cerca del 31% de su electricidad de esta fuente podría servir como inspiración. Asimismo, regiones como Dinamarca y Iowa, con alta dependencia en la energía eólica, demuestran que la diversificación de fuentes eólicas también resulta efectiva. Adoptando estas estrategias, Irán podría reducir su dependencia de los combustibles fósiles y avanzar hacia un futuro energético más limpio.








