En 2022, el consumo de electricidad en Haití fue de apenas 88 kWh por persona, frente a una media mundial de 3794 kWh: alrededor del 2 % del promedio global, o unas 43 veces menos. La generación eléctrica baja en carbono fue de 17 kWh por persona, equivalente a cerca de una quinta parte del consumo total. Los datos facilitados no desglosan el resto por fuente, por lo que no permiten atribuirlo íntegramente a combustibles fósiles ni distinguir entre petróleo, gas o carbón. Esta escasa disponibilidad de electricidad puede limitar los servicios sanitarios, la educación, el suministro de agua y la actividad económica. Aumentar el acceso a electricidad limpia es fundamental para mejorar las condiciones de vida y atender la futura electrificación.
¿Está creciendo la electricidad en Haití?
Las cifras de 2022 no muestran crecimiento respecto a los máximos históricos. El consumo total quedó 21 kWh por persona por debajo del récord de 109 kWh registrado en 2012, una caída cercana al 19 %. La generación baja en carbono también se encontraba muy lejos de su máximo: apenas 17 kWh por persona, frente a los 69 de 1990, aproximadamente tres cuartas partes menos. Este retroceso es preocupante: Haití necesita recuperar capacidad de suministro y, sobre todo, impulsar un crecimiento sostenido de la electricidad limpia.
Sugerencias
Para avanzar, Haití debería priorizar instalaciones solares, tanto conectadas a la red como en sistemas locales con almacenamiento, junto con mejoras de transmisión y distribución. Puede aprender de lugares con condiciones regionales más próximas, como México, que genera 25 TWh de electricidad solar, y el estado estadounidense de Florida, con 32 TWh. México también aporta una referencia para la energía eólica, con 22 TWh. Estas cifras ilustran posibilidades de desarrollo, no objetivos directamente trasladables a Haití. Asimismo, convendría estudiar una futura incorporación de energía nuclear mediante cooperación internacional, formación e instituciones especializadas: México genera 11 TWh nucleares y Brasil, 14 TWh. Combinar solar, eólica y una evaluación nuclear permitiría ampliar las opciones de suministro bajo en carbono y reducir la dependencia de combustibles fósiles, asociados al cambio climático y la contaminación atmosférica.
Historia
La historia hidroeléctrica registrada muestra avances intermitentes, no una expansión sostenida. Hubo aumentos de alrededor de 0,1 TWh en 1972, 1986, 1988 y 1990, mientras que 1975 y 1983 no presentaron cambios. Durante los años noventa, las caídas de 1991 y 1997 fueron seguidas por recuperaciones en 1998 y 1999, todas de aproximadamente 0,1 TWh. Después llegaron descensos similares en 2000, 2007 y 2011. El repunte de 2012 dio paso a nuevas caídas en 2013 y 2014; posteriormente, 2017, 2018 y 2022 registraron aumentos de unos 0,1 TWh cada uno. Estos últimos avances son positivos, pero el bajo nivel de generación limpia por habitante evidencia la necesidad de una expansión mucho más constante.













