En Haití, el consumo actual de electricidad es extremadamente bajo en comparación con el promedio global. Con un consumo de 88 kWh por persona en 2022, Haití se encuentra muy por debajo del promedio mundial de 3771 kWh por persona, lo cual sugiere un acceso muy limitado a la electricidad para su población. De esta generación, solamente una mínima parte, 17 kWh por persona, proviene de fuentes de energía limpia, mientras que el resto procede de combustibles fósiles. Este escenario puede causar serias implicaciones, limitando el desarrollo industrial y afectando negativamente la calidad de vida de los habitantes al restringir el acceso a servicios básicos como la educación y la salud que dependen de una electricidad confiable.
¿Está creciendo la electricidad en Haití?
En cuanto al crecimiento de la generación de electricidad en Haití, resulta preocupante observar una disminución en los niveles de generación eléctrica. El consumo actual ha caído desde su pico de 109 kWh por persona en 2012, mostrando una reducción de 21 kWh por persona. En lo que respecta a la generación de energía baja en carbono, el panorama es más alarmante, ya que ha descendido significativamente desde 1990, donde el nivel era de 69 kWh por persona, a sólo 17 kWh ahora, una caída de 53 kWh. Esta disminución sugiere un retroceso en la adopción de tecnologías limpias y apunta a una necesidad urgente de revertir esta tendencia para avanzar hacia un desarrollo más sostenible.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono en Haití, el país podría beneficiarse de seguir el ejemplo de regiones exitosas en energía solar y nuclear. China, por ejemplo, ha avanzado significativamente en la generación solar, con 1213 TWh procedentes de esta fuente. En los Estados Unidos, el estado de California es otro referente con 92 TWh de generación solar, y Francia destaca en energía nuclear con 379 TWh. Haití podría inspirarse en estos países e invertir en la infraestructura necesaria para la instalación de plantas solares y nucleares, lo que no solo aumentaría la disponibilidad de electricidad de forma sostenible, sino que también podría impulsar la actividad económica y mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos al reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Haití está marcada por altibajos en la generación hidroeléctrica. Durante los años setenta y principios de los ochenta, la producción hidroeléctrica mostró incrementos modestos, como en 1972 y 1986, con pequeños aumentos de 0.1 TWh. Sin embargo, desde entonces, la capacidad estableció una tendencia negativa con caídas periódicas, especialmente notables en los años 1991, 1997 y más allá, con retrocesos de 0.1 TWh en varias ocasiones. Aunque en 2022 se observó un pequeño aumento, estos cambios han sido insuficientes para compensar las pérdidas acumuladas. Este patrón histórico resalta una urgencia crítica para que Haití explore y expanda otras formas de energía baja en carbono, especialmente la solar y la nuclear, para asegurar un suministro energético más estable y sostenible en el futuro.





