En 2018, el consumo de electricidad de Curazao dependía principalmente de los combustibles fósiles: el petróleo aportaba alrededor del 71% del total, es decir, más de dos tercios. La electricidad baja en carbono representaba cerca del 29%, casi un tercio. Dentro de este grupo, la energía eólica suministraba aproximadamente el 27% de la electricidad total y la solar algo más del 2%. Por tanto, Curazao ya contaba con una importante base de generación limpia, aunque el petróleo seguía dominando su suministro eléctrico.
¿Está creciendo la electricidad en Curazao?
Los datos muestran un panorama desigual: el consumo eléctrico por habitante estaba muy por debajo de su máximo histórico, mientras que la generación baja en carbono alcanzaba un nuevo récord. En 2018, el consumo fue de unos 4.770 kWh por persona, frente a los aproximadamente 8.440 kWh de 2010: una disminución de 3.666 kWh, equivalente a cerca del 43%. Esta comparación no permite determinar si el consumo cayó específicamente respecto a 2017, pero sí evidencia una considerable distancia respecto al récord. En cambio, la generación limpia llegó a unos 1.394 kWh por persona, superando en 278 kWh —alrededor del 25%— el récord de 2017. Este avance es alentador, aunque resulta preocupante que el consumo total siga tan lejos de su máximo ante las futuras necesidades de electrificación.
Sugerencias
Para aumentar su generación baja en carbono, Curazao debería ampliar la energía eólica, que ya tiene una presencia importante, y acelerar el despliegue solar. Dinamarca, donde el viento aporta cerca del 59% de la electricidad, ofrece una referencia para profundizar el aprovechamiento eólico. En solar, las experiencias insulares son especialmente pertinentes: Chipre y el estado estadounidense de Hawái obtienen alrededor del 23% de su electricidad de esta fuente, mientras que Cabo Verde alcanza el 14%. Estos ejemplos pueden orientar la expansión solar en tejados y otras superficies disponibles. Curazao también debería considerar y estudiar opciones de generación nuclear adaptadas a sus necesidades: Francia obtiene aproximadamente dos tercios de su electricidad de esta fuente, y los Emiratos Árabes Unidos, cerca del 20%. Estas experiencias muestran cómo la nuclear puede complementar la eólica y la solar para ampliar el suministro limpio y desplazar al petróleo, reduciendo las emisiones que contribuyen al cambio climático y la contaminación atmosférica.
Historia
La historia registrada de la electricidad baja en carbono en Curazao muestra avances eólicos puntuales entre períodos sin cambios apreciables. Entre 1993 y 2000, las variaciones anuales indicadas para la generación eólica fueron nulas; en 2001 se produjo un aumento de unos 0,1 TWh. El siguiente dato disponible, correspondiente a 2008, tampoco mostró variación. En 2013 hubo otro incremento eólico de aproximadamente 0,1 TWh, seguido de cambios registrados como nulos entre 2014 y 2017. La generación solar también presentó variaciones nulas en los datos de 2013 a 2016, lo que no significa que su producción fuera inexistente. Finalmente, en 2018 la eólica volvió a crecer unos 0,1 TWh: un avance positivo que convendría convertir en una expansión sostenida de la electricidad limpia.
















