La situación actual del consumo de electricidad en Yemen es preocupante, con más del 90% de la generación de electricidad proveniente de combustibles fósiles, específicamente 2.55 TWh. Esta dependencia abrumadora de fuentes no sostenibles es perjudicial para el medio ambiente y contribuye al cambio climático. La generación de electricidad baja en carbono, como la solar, es prácticamente inexistente, lo que limita las oportunidades para reducir las emisiones y avanzar hacia una matriz energética más limpia. El consumo de electricidad per cápita en Yemen es de solo 78 kWh, una cifra alarmantemente baja en comparación con el promedio global de 3771 kWh/persona. Este bajo nivel de generación puede tener efectos negativos significativos, incluidos obstáculos para el desarrollo económico, el acceso limitado a los servicios básicos y el estancamiento de la calidad de vida.
¿Está creciendo la electricidad en Yemen?
En cuanto al crecimiento de la electricidad en Yemen, la situación es poco alentadora. El consumo eléctrico ha disminuido dramáticamente desde un máximo de 290 kWh/persona en 2013 a tan solo 78 kWh/persona en 2023. Esto representa una reducción de más de 200 kWh/persona, una caída pronunciada que resalta el estancamiento o incluso el retroceso en el sector energético del país. La generación de electricidad baja en carbono también ha sufrido un estancamiento; en 2023, apenas alcanzó los 13 kWh/persona y no ha mostrado crecimiento desde un pico de 14 kWh/persona en 2019. Este escenario plantea desafíos significativos para el futuro energético de Yemen y subraya la necesidad urgente de diversificar su matriz eléctrica hacia opciones más sostenibles.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Yemen puede considerar expandir su capacidad solar, ya que esta tecnología es adecuada para el clima del país y actualmente constituye su única fuente de energía limpia. Yemen puede aprender de países como India, que genera 182 TWh de energía solar, lo que demuestra el potencial de esta tecnología en naciones en desarrollo. Asimismo, regiones como Texas también pueden servir de ejemplo, ya que han adoptado tanto la energía solar (68 TWh) como la eólica (132 TWh) de manera efectiva. La incorporación de energía nuclear, como se observa en países avanzados en el sector como los Estados Unidos y Francia, puede ser una solución a largo plazo para aumentar la capacidad energéticamente limpia y confiable en Yemen.
Historia
El historial de la electricidad baja en carbono en Yemen muestra una tímida introducción de energía solar en 2015 con un incremento de 0.1 TWh y un crecimiento ocasional en 2018 con un aumento de 0.3 TWh. Sin embargo, desde entonces, ha habido una pausa total en el desarrollo de esta fuente hasta 2023. Este largo período sin un progreso significativo evidencia una falta de inversión y una política decidida hacia la transición energética. Es crucial que Yemen no solo mantenga, sino que acelere el impulso hacia la adopción de tecnologías bajas en carbono para asegurar un abastecimiento energético sostenible que responda a la futura demanda y contribuya al desarrollo del país.
















