Electricidad en Siria en 2022
En Siria, el consumo de electricidad durante 2022 mostró una dependencia abrumadora de los combustibles fósiles. Prácticamente toda la electricidad de la región, más de un 95%, se generó a partir de fuentes fósiles, principalmente gas, que representa alrededor de un 38%. En contraste, la generación de electricidad de baja en carbono es bastante marginal, apenas superando el 4%. Dentro de esta categoría, la mayoría proviene de la energía hidroeléctrica, que constituye casi todo el porcentaje de baja en carbono. Esto deja claro que Siria sigue siendo altamente dependiente de los combustibles fósiles, lo que trae consigo desafíos significativos en términos de cambio climático y contaminación del aire.
¿Está creciendo la electricidad en Siria?
El panorama del crecimiento del consumo eléctrico en Siria ha sido desalentador. La última cifra de consumo total de electricidad fue de 894 kWh por persona, lo cual es sustancialmente inferior al récord histórico de 2064 kWh por persona en 2010. Esto representa una caída de casi 1170 kWh por persona. En cuanto a la electricidad de baja en carbono, hemos observado un descenso aún más pronunciado; los 39 kWh por persona actuales están muy por debajo del récord de 322 kWh por persona alcanzado en 1984, lo que refleja una pérdida de 283 kWh por persona. Estos descensos en los niveles eléctricos no sólo limitan el crecimiento económico posible en el país, sino que también evidencian una oportunidad perdida para expandir fuentes de energía más sostenibles y limpias.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad de baja en carbono, Siria puede mirar a otras regiones que han logrado avances significativos. Por ejemplo, países como Francia y Eslovaquia generan más del 65% de su electricidad a partir de energía nuclear. De manera similar, en el ámbito de la energía eólica y solar, estados como Iowa y Dinamarca generan el 57% de su electricidad mediante energía eólica. Estas experiencias sugieren que una combinación de inversión en energía nuclear y solar podría ser particularmente beneficiosa para Siria. De hecho, adoptar estas tecnologías no sólo permitiría diversificar sus fuentes de electricidad, sino que también disminuiría significativamente la dependencia de los combustibles fósiles, allanando el camino para un futuro más sostenible y ecológico.













