Electricidad en Siria en 2022
En Siria, la situación actual del consumo de electricidad está dominada en gran medida por los combustibles fósiles, representando casi el 96% de la producción total, de los cuales el gas constituye más de una tercera parte del total. En cambio, las fuentes de energía baja en carbono, como la energía hidroeléctrica, solo constituyen alrededor del 4%, destacando la limitada adopción de tecnologías limpias. La cuota de energía hidroeléctrica es inferior al 4%, lo que indica una necesidad imperiosa de diversificar hacia fuentes más limpias para reducir la dependencia de los recursos fósiles. Esta situación no solo contribuye al cambio climático y a la contaminación del aire sino que también deja a Siria vulnerable a las fluctuaciones del mercado de combustibles fósiles.
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¿Está creciendo la electricidad en Siria?
El consumo de electricidad en Siria ha visto una preocupante disminución en los últimos años. En 2022, el consumo promedio fue de 894 kWh por persona, un descenso significativo desde el récord de 2010, cuando el consumo per cápita alcanzó los 2064 kWh. Esta reducción de 1170 kWh por persona es alarmante. De manera similar, la generación de electricidad baja en carbono también ha disminuido drásticamente desde su pico en 1984, cayendo en 283 kWh por persona. Estos datos indican una tendencia regresiva en la producción de energía limpia que debería preocupar a los responsables de la formulación de políticas, especialmente en un momento en que otras regiones están avanzando hacia fuentes de energía más sostenibles.
Sugerencias
Para aumentar la generación baja en carbono, Siria podría beneficiarse de observar las estrategias exitosas de otras regiones. Por ejemplo, países como Francia y Eslovaquia han logrado generar más del 65% de su electricidad a través de energía nuclear. Mientras tanto, Dinamarca destaca en energía eólica, alcanzando un 60%. Siria podría considerar la expansión de su infraestructura nuclear y también el desarrollo de energía eólica, emulando los éxitos de países que combinan estos dos tipos de energía. Además, inspirarse en regiones como Nevada o California, que han avanzado significativamente en energía solar, podría ser clave. Estas inversiones no solo disminuirían las emisiones de carbono, sino que también fortalecerían la seguridad energética y la independencia del país.
Historia
Históricamente, la generación de electricidad baja en carbono en Siria ha sufrido altibajos. En la década de los años ochenta, hubo incrementos considerables en la energía hidroeléctrica, como en 1982 y 1984, pero esta tendencia positiva no se mantuvo. En los años subsecuentes, especialmente a mediados de los años 2000, se observaron descensos significativos, y los aumentos ocasionales no fueron suficientes para contrarrestar la tendencia de disminución. Desde el 2010 en adelante, la variabilidad en la producción hidroeléctrica destaca una falta de estrategia clara y sostenida en el sector de energía baja en carbono. Esto subraya la urgencia de implementar un enfoque más consistente y orientado hacia el futuro, aprovechando las posibilidades que ofrecen las tecnologías nucleares y solares para asegurar un suministro energético más limpio y fiable en Siria.





