Actualmente, el consumo de electricidad en Malta depende en gran medida de combustibles fósiles. Durante los últimos 12 meses, de octubre de 2023 a septiembre de 2024, más del 85% de la electricidad se generó a partir de gas, un tipo de combustible fósil. Esto significa que los combustibles fósiles dominan el panorama eléctrico de la isla, mientras que las fuentes de energía baja en carbono como la solar contribuyen con poco más del 14% al total de electricidad generada. En detalle, la energía solar, que es una opción limpia y baja en carbono, representa el 14% de este total. Estos números resaltan la necesidad urgente de reducir la dependencia de los combustibles fósiles debido a sus impactos negativos sobre el cambio climático y la contaminación del aire.
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono en Malta, impulsar el desarrollo de la energía solar es un paso lógico, dado su ya significativo aporte dentro de las energías limpias en el país. Otras naciones han logrado grandes avances en electricidad baja en carbono, lo que Malta puede emular. Por ejemplo, países como Dinamarca e Irlanda utilizan generosamente la energía eólica, generando más de un tercio de su electricidad a partir de esta fuente limpia. Malta podría adoptar su modelo para diversificar sus fuentes de energía baja en carbono, incluyendo la energía eólica además del avance solar. Asimismo, la experiencia de países como Eslovenia y Eslovaquia, donde la energía nuclear desempeña un papel crucial, ofrece lecciones valiosas sobre cómo integrar la tecnología nuclear como complemento clave en la búsqueda de un suministro energético más limpio y sostenible.
Observando la historia de la electricidad baja en carbono de Malta, la evolución ha sido bastante lenta en la última década. Desde 2010 hasta 2022, la contribución solar no experimentó cambios significativos, manteniéndose en un nivel casi nulo. Únicamente en 2023 comenzó a reflejar un pequeño aumento de 0.2 TWh, seguido de una disminución equivalente en 2024, dejando nuevamente el poste sin avance. El desarrollo de otras fuentes, como los biocombustibles, también permaneció estancado durante este periodo. Esto subraya la necesidad de un esfuerzo concertado para avanzar y modernizar el mix energético de Malta, integrando más soluciones limpias y bajas en carbono como la solar, la eólica y la nuclear para asegurar un futuro energético más sustentable.