En el periodo comprendido entre julio de 2024 y junio de 2025, el consumo de electricidad en Malta ha estado dominado por los combustibles fósiles, que representan más de 84% del total. De estos, el gas constituye la mayor parte. Sin embargo, en la producción de electricidad baja en carbono, la energía solar lidera con una participación cercana a 15%, contribuyendo a una generación baja en carbono de poco más de 15%. Esto refleja un enfoque hacia fuentes de energía más limpias, pero la dependencia de los combustibles fósiles sigue siendo considerablemente alta.
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¿Está creciendo la electricidad en Malta?
La producción de electricidad en Malta ha experimentado un descenso, pasando de un histórico de 5686 kWh por persona en 2024 a 3817 kWh por persona en 2025. Además, la generación de electricidad baja en carbono ha disminuido ligeramente, con un descenso de 22 kWh por persona respecto al récord anterior en 2023. Este escenario es preocupante, ya que sugiere un retroceso en los esfuerzos para aumentar el suministro de electricidad limpia, lo cual es crucial para abordar los desafíos del cambio climático.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono en Malta, sería beneficioso expandir la capacidad solar existente. La región puede aprender de países como Nueva York y Nevada, que han logrado aumentar significativamente su producción de energía solar. Al mismo tiempo, se deben considerar los beneficios de la energía nuclear, como se observa en países como Francia y Eslovaquia, donde la nuclear juega un papel central en la generación eléctrica. Invertir en estas tecnologías podría ayudar a Malta a reducir su dependencia de los combustibles fósiles de manera efectiva.
Historia
En la historia reciente de Malta, desde 2011 hasta 2025, la producción de electricidad baja en carbono ha dependido en gran medida de la energía solar. Durante este período, no se han registrado aumentos significativos en la generación solar ni en biocombustibles, lo que es indicativo de una falta de avance en diversificación energética. Este estancamiento debe cambiar para que Malta pueda avanzar hacia un futuro más limpio y sostenible.








