En 2025, el consumo de electricidad en Malta muestra una clara dependencia de los combustibles fósiles, ya que más de cuatro quintos de su electricidad proviene de fuentes de energía basadas en combustibles fósiles, principalmente gas. La energía baja en carbono representa apenas algo más del 15% del total, con la energía solar constituyendo cerca de la totalidad de esta cifra. Esta situación subraya un predominio de fuentes de energía no limpias, lo que tiene implicaciones preocupantes para el medio ambiente debido a las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación del aire que generan.
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¿Está creciendo la electricidad en Malta?
El consumo de electricidad per cápita en Malta ha disminuido notablemente. En 2025, cada persona consumió 3904 kWh, una caída considerable respecto al récord de 5686 kWh en 2024. Este descenso de más de un cuarto es significativo y muestra una disminución preocupante en el consumo total de electricidad. Además, la producción de electricidad baja en carbono ha permanecido casi constante, con un leve margen de disminución, lo que indica una falta de crecimiento y desarrollo en este sector crucial. Esta situación evidencia una necesidad urgente de cambios en el enfoque energético del país para satisfacer tanto las demandas futuras como los compromisos sostenibles.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Malta debe considerar la expansión de su capacidad solar, dado que ya es una fuente significativa de energía en el país. Tomando ejemplo de regiones exitosas, Malta puede aprender de Nevada y Líbano, donde la energía solar representa una parte importante de su matriz energética. Además, aprender de países como Francia y Eslovaquia, que obtienen más de la mitad de su electricidad de energía nuclear, podría proporcionar un modelo a seguir para diversificar las fuentes de electricidad baja en carbono. Así, Malta podría reducir su dependencia de los combustibles fósiles, y moverse hacia un suministro de electricidad más limpio y sostenible.





