En 2025, el panorama del consumo de electricidad en Malasia sigue dominado principalmente por los combustibles fósiles, que representan más de las tres cuartas partes de la generación total de electricidad. En detalle, el carbón contribuye con casi el 45% y el gas aporta cerca del 32%. Por otro lado, las fuentes de energía baja en carbono representan alrededor de una quinta parte del total, con la energía hidroeléctrica siendo la más significativa, generando casi 18%. Aparte de esto, los biocombustibles y la solar juntas suman un pequeño porcentaje del total, un poco más del 4%, evidenciando un espacio considerable para el crecimiento en estas áreas de energía más limpia y sustentable.
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¿Está creciendo la electricidad en Malasia?
El crecimiento del consumo de electricidad en Malasia parece estar estancado. Actualmente, el consumo total de electricidad es de 5245 kWh por persona, ligeramente por debajo del récord de 5338 kWh por persona alcanzado en 2019. Aunque ha habido un pequeño avance en la generación de electricidad baja en carbono, con un aumento de 19 kWh por persona alcanzando los 1172 kWh por persona en 2025 en comparación con el año anterior, este incremento es moderado. El avance hacia el incremento de la electricidad baja en carbono es alentador, pero el panorama general indica una preocupante falta de progreso en el incremento del consumo total de electricidad, que es vital para avanzar hacia una electrificación más amplia y sostenible.
Sugerencias
Para que Malasia amplíe su generación de electricidad baja en carbono, puede aprender de regiones que han demostrado éxito en esta área. Por ejemplo, Francia y Eslovaquia lideran en el uso de energía nuclear, generando alrededor de dos tercios de su electricidad a partir de esta fuente. En términos de energía solar, estados de EE.UU. como California y países como Arabia Saudita y Chile han mostrado cómo sectores solares robustos pueden contribuir significativamente. Tomando en cuenta estas experiencias, Malasia podría beneficiarse al invertir más agresivamente en energía solar y nuclear, utilizando políticas de apoyo como incentivos fiscales o tarifas favorables de alimentación para estimular la inversión en estos sectores. Esto no solo reduciría la dependencia de combustibles fósiles perjudiciales para el ambiente, sino que también podría facilitar un suministro eléctrico consistente que apoye el crecimiento económico futuro en línea con la creciente demanda de electrificación.
Historia
La historia de la producción de electricidad baja en carbono en Malasia ha mostrado variaciones a lo largo del tiempo, especialmente en el ámbito de la energía hidroeléctrica. En los años 80, por ejemplo, hubo un ligero aumento en la capacidad hidroeléctrica. Sin embargo, los 90s experimentaron fluctuaciones, incluyendo una notable disminución en 1990 y varias en los años siguientes, marcando una década de altibajos en la producción hidroeléctrica. Más recientemente, la última década ha visto incrementos en la energía hidroeléctrica, particularmente notables en 2016 y 2017. Además, el avance más reciente en biocombustibles en 2022 también es significativo. Estos datos indican que mientras ha habido algún progreso en el pasado, es crucial que Malasia adopte una estrategia más consistentemente progresista para la expansión de energía limpia, especialmente enfocándose en las oportunidades que presentan la energía solar y la nuclear.





