En Malasia, el consumo de electricidad en 2024 revela que más de las tres cuartas partes de la electricidad se generan a partir de combustibles fósiles, con el carbón y el gas representando casi un tercio cada uno. Por otro lado, las fuentes de energía baja en carbono constituyen poco más de una quinta parte del total. Dentro de este segmento, la energía hidroeléctrica es predominante, aportando aproximadamente un 18%, mientras que los biocombustibles y la energía solar contribuyen con cerca del 2% y 1.6%, respectivamente. El petróleo, aunque es parte de los combustibles fósiles, tiene una contribución marginal de poco más del 1% al mix energético. Esta distribución indica una clara dependencia de los combustibles fósiles, mientras que la transición hacia fuentes más limpias como la solar y la energía hidroeléctrica se está realizando pero aún requiere de impulso.
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¿Está creciendo la electricidad en Malasia?
En cuanto al crecimiento de la electricidad, parece que Malasia ha experimentado un ligero retroceso. El consumo por persona en 2024 fue de 5224 kWh, lo que representa una disminución en comparación con el récord de 5338 kWh/persona alcanzado en 2019. Afortunadamente, existe una buena noticia en el aumento de la generación de electricidad baja en carbono, que ha llegado a 1162 kWh/persona, marcando un nuevo máximo en comparación con 1097 kWh/persona en 2022. Este progreso en el ámbito de la energía baja en carbono es un indicio alentador de que Malasia se está moviendo hacia opciones más limpias y sostenibles, a pesar de la disminución general en el consumo total de electricidad.
Sugerencias
Para aumentar significativamente la generación de electricidad baja en carbono, Malasia podría tomar inspiración de algunas regiones exitosas en la adopción de energías limpias. En particular, la adopción de energía solar podría seguir ejemplos como Nevada en los Estados Unidos, donde representa un tercio de la generación total, o California y Hawái, que también muestran resultados positivos significativos. Además, promover la energía nuclear puede ser beneficioso, tal como lo realizan países como Francia, donde el 70% de su electricidad proviene de esta fuente, o Eslovaquia, con un 66%. Estos ejemplos demuestran que una combinación de solar y nuclear puede proporcionar una base sólida para mejorar la proporción de energías limpias en el mix eléctrico de Malasia.
Historia
Históricamente, la electricidad de baja en carbono en Malasia ha estado marcada por fluctuaciones en la generación hidroeléctrica, con incrementos significativos a mediados y finales de la década de 2010. Por ejemplo, los años 2016 y 2017 fueron notables al sumar 6.1 y 6.6 TWh, respectivamente. Sin embargo, la década de los 90 y principios de los 2000 presenciaron varias disminuciones, lo que hace evidente la naturaleza volátil de la dependencia hidroeléctrica. A pesar de estos contratiempos, en los últimos años se ha observado un crecimiento más estable y positivo, particularmente con un reciente aumento de casi 2 TWh en 2024. Este patrón indica que, aunque hay avances, es crucial diversificar con otras fuentes bajas en carbono como la solar y la nuclear para mejorar la consistencia y sostenibilidad de la generación eléctrica en el país.








