En la actualidad, el consumo de electricidad en Malasia se compone predominantemente de combustibles fósiles, representando más de tres cuartas partes del total, con el carbón encabezando la lista con casi la mitad, seguido por el gas con casi un tercio. La energía baja en carbono, aunque menos predominante, constituye un poco más de una quinta parte del consumo total de electricidad. Dentro de esta categoría, la energía hidroeléctrica es la más significativa, generando casi una quinta parte del total. El resto proviene de biocombustibles y solar, aunque cada uno contribuye con una cantidad relativamente baja al panorama energético actual. La energía de petróleo juega un rol muy pequeño en el suministro eléctrico.
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¿Está creciendo la electricidad en Malasia?
En términos de crecimiento, el consumo de electricidad en Malasia presenta signos de estancamiento o incluso de ligera disminución. El último registro para el 2024 muestra que el consumo total de electricidad fue de 5224 kWh por persona, una cifra inferior al récord anterior de 5338 kWh por persona en 2019, representando una disminución de 114 kWh por persona. Sin embargo, hay progresos alentadores en la generación de energía baja en carbono, aumentando a 1162 kWh por persona en 2024, comparado con el récord anterior de 1097 kWh por persona en 2022. Aunque la mejora en el sector baja en carbono es positiva, la reducción general en el consumo de electricidad es preocupante, y es imperativo abordar esta tendencia para satisfacer las futuras demandas de electrificación.
Sugerencias
Para aumentar la generación de energía baja en carbono, Malasia puede aprender de regiones exitosas que han incorporado con éxito la energía solar y nuclear. Observando a California y Nevada, donde la energía solar juega un papel importante, Malasia podría considerar aumentar sus esfuerzos en esta área. Además, países como Francia y Eslovaquia destacan por su uso eficiente de energía nuclear, siendo un ejemplo inspirador para Malasia en términos de diversificación y expansión de su capacidad de energía baja en carbono. Adoptar estrategias similares y promover una mezcla equilibrada de fuentes solares y nucleares podría ayudar a Malasia a avanzar hacia un futuro más limpio y sostenible.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Malasia ha visto fluctuaciones a lo largo de las décadas. Durante la década de los 80 y los 90, la energía hidroeléctrica experimentó varios aumentos y disminuciones. Sin embargo, en los últimos años, especialmente desde 2014, hubo incrementos más significativos en la hidroenergía, particularmente con un gran aumento en 2016 y 2017. En 2020 y 2022, también se observaron incrementos, no solo en hidroeléctrica sino también en biocombustibles. En 2024, la energía hidroeléctrica continuó su crecimiento, evidenciando un compromiso sostenido hacia el incremento de fuentes de energía limpia. Queda claro que, con un enfoque renovado, Malasia tiene el potencial de avanzar significativamente en su transición energética.








