En 2025, el consumo de electricidad en Malasia se caracteriza por una dependencia predominante en los combustibles fósiles, que representan alrededor de 78% del total de la energía consumida. Esto se divide en aproximadamente 45% proveniente del carbón y cerca del 32% del gas. En contraste, la electricidad baja en carbono, también conocida como energía limpia, comprende solo un poco más del 22% de la producción total de electricidad. Dentro de esta categoría, la energía hidroeléctrica es la mayor contribuidora, aportando casi el 18%, seguida por los biocombustibles con cerca del 3% y la energía solar que representa tan sólo el 2%. Este desequilibrio refleja la necesidad urgente de diversificar las fuentes de electricidad hacia opciones más limpias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y los impactos del cambio climático.
¿Está creciendo la electricidad en Malasia?
Al analizar el crecimiento del consumo de electricidad en Malasia, se puede observar una ligera disminución en la media de consumo per cápita. En 2025, el consumo fue de 5245 kWh por persona, lo cual representa una disminución de 93 kWh con respecto al pico histórico registrado en 2019. Sin embargo, en el ámbito de la generación de electricidad baja en carbono, hay señales positivas, ya que se ha alcanzado un nuevo récord de 1172 kWh por persona, superando por 19 kWh el récord anterior del año 2024. Este crecimiento en electricidad limpia es alentador, pero el descenso general en el consumo refleja un estancamiento preocupante en el desarrollo energético del país. Se necesita un aumento significativo en la capacidad eléctrica, especialmente en el ámbito de la energía baja en carbono, para satisfacer la demanda futura impulsada por la electrificación y el crecimiento de las tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono en Malasia, se debe mirar hacia ejemplos exitosos en otras partes del mundo. Países como Francia y Eslovaquia han logrado más del 65% de su electricidad mediante la energía nuclear, mientras que estados como California y Nuevo México están alcanzando alrededor del 30% con energía solar. Adoptar un enfoque similar podría ser crucial para Malasia, aprovechando la energía solar donde la irradiación es alta y explorando la energía nuclear como una opción viable para asegurar un suministro eléctrico estable y sostenible. El desarrollo de infraestructura que soporte estas tecnologías es esencial para que Malasia reduzca su dependencia de los combustibles fósiles y cierre la brecha en su capacidad para generar electricidad limpia.
Historia
En cuanto a la historia del sector eléctrico bajo en carbono de Malasia, la década de los 80 marcó el inicio del interés por la energía hidroeléctrica. Durante la primera parte de la década, se notaron fluctuaciones, pero a partir de 1999 se registró un crecimiento más estable en su producción. Desde 2009, los biocombustibles comenzaron a contribuir de manera más significativa a la mezcla energética. Hubo altibajos en la producción hidroeléctrica a lo largo de los años 2000, pero notablemente, entre 2014 y 2017, se experimentó un período de expansión rápida con incrementos considerables en la generación de electricidad a partir de la energía hidroeléctrica. A pesar de tales avances, sigue siendo crítico seguir desarrollando e invirtiendo en tecnologías bajas en carbono para asegurar un futuro energético limpio y resiliente para Malasia.





