En Luxemburgo, el consumo de electricidad en el año 2025 está dominado por las importaciones netas, que representan más de la mitad del total. El país confía en fuentes de energía baja en carbono para cerca de una tercera parte de su consumo eléctrico, destacándose la energía hidroeléctrica, la eólica y la solar, cada una contribuyendo aproximadamente con un tercio de la generación baja en carbono. La energía a base de combustibles fósiles tiene un impacto prácticamente negligible, con tan solo el 2% del total, proveniente principalmente del gas. Este contexto refleja un enfoque hacia la sostenibilidad, aunque la alta dependencia de las importaciones sugiere una oportunidad para robustecer la autosuficiencia energética mediante el incremento de la generación local de electricidad baja en carbono.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen EIA, ENTSOE, Eurostat, IEA y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Luxemburgo?
A lo largo del tiempo, Luxemburgo ha experimentado una notable disminución en el consumo per cápita de electricidad, pasando de un récord histórico de 17,048 kWh por persona en 2010 a 8,045 kWh en 2025. Este descenso de más de 9,000 kWh refleja una contracción preocupante en el uso de la electricidad, coincidiendo con una reducción en la generación de electricidad baja en carbono per cápita, que disminuyó en más de 1,000 kWh desde el año anterior. Estos descensos pueden ser señales de un estancamiento o incluso una pequeña recesión en la adopción de tecnologías limpias. Sin embargo, este es un tema que Luxemburgo debe abordar con urgencia para cumplir con la creciente demanda mundial de electricidad, especialmente a medida que la electrificación avanza y el desarrollo tecnológico, como la inteligencia artificial, exige un suministro de energía más fuerte y limpio.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Luxemburgo podría aprender de países como Francia y Eslovaquia, que generan la mayoría de su electricidad a través de energía nuclear, una fuente confiable y limpia. Asimismo, el país podría considerar reforzar sus capacidades en energía solar, inspirándose en Macedonia del Norte donde casi la mitad de la electricidad proviene de este tipo. Las condiciones de Luxemburgo para ambos tipos de energía pueden permitir un crecimiento en su generación, contribuyendo a la reducción de su dependencia de importaciones y fortaleciendo su red eléctrica. Mirando hacia adelante, el país tiene la oportunidad de convertirse en un ejemplo de sostenibilidad adoptando una combinación de energía nuclear y solar para satisfacer sus necesidades y fomentar una economía más verde.
Historia
La historia de la generación de electricidad baja en carbono en Luxemburgo ha tenido sus altibajos. En la década de 1990, la energía hidroeléctrica vio incrementos moderados, aunque con algunas caídas, hasta alcanzar una variación positiva significativa en 2010. En los últimos años, ha habido un aumento en la energía eólica y solar, aunque el sistema hidroeléctrico experimentó un retroceso en 2025. Históricamente, Luxemburgo ha demostrado un compromiso con las tecnologías bajas en carbono, pero hay espacio para mejorar y la necesidad de avanzar hacia un futuro eléctrico más limpio y fiable, especialmente considerando los desafíos actuales y la urgencia de combatir el cambio climático de manera efectiva.








