En 2022, más de la mitad de la electricidad consumida en las Islas Feroe procedía de combustibles fósiles: alrededor del 54%. La electricidad baja en carbono representaba el 46% restante, con la energía hidroeléctrica aportando algo más de una cuarta parte del total, cerca del 27%, y la energía eólica casi una quinta parte, alrededor del 19%. Existe, por tanto, una base importante de electricidad limpia, aunque los combustibles fósiles todavía predominan y contribuyen al cambio climático y a la contaminación del aire.
¿Está creciendo la electricidad en Islas Feroe?
El consumo de electricidad por habitante sí creció y alcanzó un nuevo récord en 2022: unos 8.900 kWh por persona, frente a los aproximadamente 8.100 kWh del récord anterior, registrado en 2021. El aumento fue de 821 kWh por persona, alrededor del 10%. También hubo un avance positivo en la generación eléctrica baja en carbono por habitante, que llegó a unos 4.100 kWh, superando en 187 kWh —cerca del 5%— el récord de 2015. Ambos avances son alentadores, aunque conviene acelerar el crecimiento de la electricidad limpia para cubrir una demanda futura mayor asociada a la electrificación y la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar la generación baja en carbono, las Islas Feroe deberían ampliar la energía eólica, que ya aporta una parte considerable de su electricidad. Dinamarca, con un 57% de electricidad eólica, es una referencia especialmente relevante; también lo son Irlanda, con un 35%, y el Reino Unido, con un 30%, por sus contextos atlánticos. La solar puede complementar esta expansión: Dinamarca obtiene de ella un 15% de su electricidad y los Países Bajos un 19%, ejemplos útiles de aprovechamiento solar en el norte de Europa. Asimismo, convendría considerar la generación nuclear dentro de la planificación a largo plazo, aprendiendo de Finlandia, donde aporta el 38% de la electricidad, y de Francia, donde alcanza aproximadamente dos tercios. Estos referentes ofrecen distintas vías para ampliar el suministro limpio y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Historia
La serie histórica proporcionada muestra cambios interanuales de 0 TWh en todos los registros incluidos. Durante la década de 2000, esto aparece en la energía hidroeléctrica en 2002, 2003, 2005 y 2008, y en la eólica en 2004, 2007 y 2008. Entre 2010 y 2016 también se registran cambios nulos en los años indicados para la hidroeléctrica y, entre 2013 y 2015, para la eólica. Los registros más recientes muestran igualmente 0 TWh para los biocombustibles en 2021 y para la eólica y la hidroeléctrica en 2022. A la precisión presentada, no se observan aumentos ni descensos en esos registros; esto no significa que la generación fuera inexistente ni permite descartar variaciones menores. Para evaluar su trayectoria con más detalle harían falta cifras más precisas y una serie anual completa.















