En Camboya, el estado actual del consumo de electricidad muestra una significativa dependencia de los combustibles fósiles, que representan poco más del 43% del total, destacándose el carbón con un 41%. Este panorama contrasta con la generación de electricidad baja en carbono, que constituye cerca de un 30% y se compone principalmente de energía hidroeléctrica con casi un 25% y solar con aproximadamente un 5%. Las importaciones netas también juegan un papel crucial, comprendiendo el 27% de la demanda de electricidad. Este escenario plantea un desafío importante para Camboya en términos de transición hacia fuentes de energía más limpias para reducir la huella de carbono y adquirir mayor independencia energética.
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¿Está creciendo la electricidad en Camboya?
Analizando el crecimiento del consumo eléctrico en Camboya, observamos un aumento alentador. En 2024, el consumo total de electricidad alcanzó 1217 kWh por persona, superando el récord anterior de 1083 kWh por persona en 2023, un incremento de 134 kWh. Sin embargo, el panorama de generación baja en carbono no es tan positivo, ya que la generación actual de 362 kWh por persona es inferior al récord previo de 401 kWh en 2022, una disminución de 39 kWh. Estos datos indican que, aunque el consumo total de electricidad está creciendo, la distribución hacia fuentes bajas en carbono no está aumentando al mismo ritmo, lo que es motivo de preocupación en el contexto de sostenibilidad energética.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Camboya puede aprender de regiones exitosas que han integrado con eficacia energía solar y nuclear en sus matrices energéticas. Por ejemplo, países como Francia y Eslovaquia generan más del 60% de su electricidad a partir de energía nuclear, lo que demuestra el potencial de esta fuente como una opción limpia y fiable. Además, la experiencia de países como Líbano, donde la solar representa un 31% de la generación, sugiere que Camboya podría aumentar significativamente su capacidad solar. Incorporar tanto la energía nuclear como la solar no solo ayudará a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también proporcionará una base sólida para satisfacer la creciente demanda futura impulsada por la electrificación y el crecimiento de las nuevas tecnologías como la IA.
Historia
La historia reciente de la electricidad baja en carbono en Camboya ha estado marcada por altibajos, especialmente en el ámbito de la energía hidroeléctrica. Durante la década de 2010, se produjo un crecimiento constante, con incrementos notables en años como 2018 y 2021. Sin embargo, 2019 y 2023 experimentaron caídas en la producción hidroeléctrica. En contraste, la energía solar ha mostrado un crecimiento modesto pero constante en los últimos años, especialmente desde 2019 en adelante. Estos patrones señalan una oportunidad para enfocar esfuerzos en la estabilización y expansión del uso de fuentes bajas en carbono, con el objetivo de construir una base sostenible y resiliente para el futuro energético del país.