Electricidad en Antigua y Barbuda en 2023
En 2023, el consumo de electricidad en Antigua y Barbuda muestra una dependencia abrumadora de los combustibles fósiles, que representan más del 90% de la electricidad consumida. La energía baja en carbono, compuesta exclusivamente por energía solar, constituye alrededor del 5% del consumo total. Esta proporción refleja que Antigua y Barbuda todavía está lejos de alcanzar un escenario energético sostenible y de baja emisión de carbono. Mientras que la energía solar busca crecer en relevancia, su integración sigue siendo limitada frente a la predominancia de los combustibles fósiles, que contribuyen significativamente al cambio climático y la contaminación del aire.
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¿Está creciendo la electricidad en Antigua y Barbuda?
A pesar de los avances tan esperados, el consumo de electricidad en Antigua y Barbuda está disminuyendo ligeramente. En 2023, el consumo total de electricidad es de aproximadamente 3859 kWh por persona, lo que representa una disminución respecto al récord de 3961 kWh por persona registrado en 2018. La generación de electricidad baja en carbono también ha retrocedido ligeramente desde su pico en 2020, pasando de 218 a 214 kWh por persona. Este patrón de decrecimiento es motivo de preocupación, ya que resalta la urgencia de estrategias e inversiones más robustas para aumentar el consumo y la producción de electricidad, especialmente de fuentes limpias.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Antigua y Barbuda debería considerar estrategias exitosas implementadas en otras regiones. Por ejemplo, Nevada y California han demostrado ser líderes en energía solar con un 34% y 31% respectivamente de su generación eléctrica a partir de esta fuente. Asimismo, Francia y Carolina del Sur han avanzado significativamente en energía nuclear, logrando más del 50% de su electricidad a partir de fuentes nucleares. Al diversificar sus fuentes de energía y enfocarse en ampliar la capacidad solar y nuclear, Antigua y Barbuda podría no solo aumentar la proporción de energía limpia en su matriz eléctrica sino también reducir su dependencia de los combustibles fósiles.
Historia
La historia de la generación de electricidad baja en carbono en Antigua y Barbuda ha sido bastante estática, con ninguna adición significativa a su capacidad solar desde 2015. Durante toda la última década, desde 2015 hasta 2023, la contribución de la energía solar a la generación eléctrica no ha mostrado cambios notables. Esta falta de progreso resalta la urgencia de políticas proactivas y proyectos de inversión que puedan romper este estancamiento y transformar el panorama energético del país hacia una dirección más sostenible y menos dependiente de las fuentes fósiles.





